
La foto de la noche del sábado pudiera ser de Orphan Autopsy destrozando cuellos, de Karel de Engorgement sorprendido ante la reacción del público, o de Purulent Fluid, entre el death metal y las luces verdes.
Pudiera ser, incluso, esa donde Némesis aparece con su público después del concierto, o tocando con sus invitados de la noche, incluyendo a Gigi Ponce, una joven promesa del canto gutural al estilo Alissa White-Gluzz. Pero me gusta más otra.
La foto de la noche del sábado es para mí una que no es la mejor, pero comparto al final de este post. Es Robin, de Orphan Autopsy, pidiendo aplausos para el director de Némesis y abrazándolo encima de las tablas. Sin Felipe, un tipo más bien callado y de pocos reflectores, a veces desconocido, el concierto del día 15 no hubiese sido lo que fue; y cuando un evento como ese sucede en medio de la crisis del metal cubano y del Maxim Rock, uno solo puede decir una cosa: gracias.
