
El Dennys viene siendo de esa gente que te cae bien aunque nunca hayas hablado con él. Cuando sube al escenario con su bajo y se pone a saltar, tirarse en el piso, arrimarse a otro músico o enseñar «la cajetilla», me pregunto si será hoy muy diferente al niño que una vez llevó su nombre. Porque Dennys Abreu, cuando toca en Trendkill, carga consigo la alegría y vitalidad que pocas veces sobrevive a la niñez y la adolescencia.
Otro que bien baila es Reynier Ferrer, el vocalista del grupo, que no tiene reparos en cantar con Trendkill un fin de semana y con Treatment Choice al siguiente, o con prestar su voz para un concierto de unos Rising Ravens sin frontman, o con bajar de las tablas a la sala para cantar entre los propios asistentes.
Pero esta noche de Trendkill, además, viene aderezada con dos sorpresas de lujo. Mercedes Vargas de Némesis y Yoan García, de Crampus, toman el micro también y el termómetro marca el ascenso. El show de sábado promete…