Se crearon en medio del caos y pusieron en el mundo una estrella danzante. El origen convulso en que tiene su raíz la banda sigue sin la fortuna del cambio pero ha tomado otro cariz. El mismo grupo ha sido también un caos y la estrella danzante. Han sido humanos, radicalmente humanos, y tras décadas llevando la condición a extremos han encontrado puntos en común en que se reconocen en su pasado, en su presente y tal vez en su futuro, algo que era solo cuestión de tiempo.
La historia pesa y los años de la juventud con el brillo del sol y del asfalto en la espalda siempre lo han tenido demasiado arraigados en el cuerpo. Boris Larramendi fue la punta de lanza de la nueva unión de Habana Abierta, ese caos y esa estrella, que se juntó para grabar el tema «Ayer me alegré de verte», cuyas intenciones podemos imaginarlas desde el nombre.
Están en la canción y el vídeo los ocho miembros originales de este colectivo creativo que ha reunido con ritmo y compás el espíritu de una generación, que a su vez se convirtió en otros generaciones porque su música perdura como el primer día. No sé si los adolescentes y jóvenes de hoy entiendan los códigos en que fueron creadas, pero las cantan y las hacen suyas en medio de la ola de otras músicas legitimadas por sus ganancias económicas y su renuncia por lo general a la cuestión política.
El tema fue publicado en la celebración por los 20 años de Boomerang, el último disco que se mantuvo fiel a la esencia del grupo y nos entregó clásicos que hoy se escuchan en la memoria y en la banda sonora del presente más soterrado. Clásicos y deseos por cumplir. Deseos de que dejamos atrás toda la mierda, deseos de que todo el mundo hable porque nadie tiene toda la verdad, deseos de formarla en La Habana, deseos coronados por el “Ay mijito, ojalá”.
Al escuchar el tema y el vídeo es imposible no remitirse a los cuatro conciertos que ofrecieron en La Habana en distintas épocas. El debut ocurrió en 2003 en una presentación en La Tropical que todavía tiene mucho que decir sobre la Cuba que podríamos ser. Luego volvieron en 2012 (sin Boris) y años despues reventaron El Sauce y un club privado de la capital.
«Ayer me alegré de verte» es ante todo una canción tan honesta como nostálgica. Una nostalgia sabrosa que se baila con la cabeza, con el cuerpo y con el deseo de futuro en la cintura. El video, realizado por Pavel Urkiza, contiene retazos de la historia de la banda y por láminas de su presente. La canción hace par de guiños a temas como «Asere qué vola», uno de los clásicos de Boomerang y especialmente hace guiños al recuerdo. A lo que eran y éramos en La Habana. Da lo mismo si hoy estamos en Miami , Madrid o La Habana o en cualquier otro rinconcito del planeta. Brindamos como la banda por todos los socios que no lograron llegar hasta este tiempo, que hubiese sido difícil de imaginar décadas atrás, un tiempo en que algunos se han convertido en distintas latitudes en lobos de sus semejantes sin detenerse a prestar atención a esa señal que hoy nos brinda ese país que es Habana Abierta, que podría ser nuestro país sin renunciar al caos que todos somos, pero limando las asperezas para encontrar lo que nos identifica en busca de ese objetivo común, en que, como canta la tropa, seamos el gato y no el ratón.
Ese es un mensaje muy potente en este nuevo tema. En esta nueva unión de uno de los hijos pródigos de la música cubana contemporánea. Los miembros de Habana Abierta están desperdigadas por el mundo. Desarrollan como pueden sus carreras en Miami, Madrid o La Habana. Ya saben, da lo mismo. Ahí están listos para el resurgimiento. Para la vida. Ya han hecho varios intentos y tal vez este nueva unión avizore otros momentos históricos para la banda y por qué no, para todos nosotros. El grupo tal vez no la ha identificado pero está en uno de sus mejores momentos. Los cubanos que se han marchado en masa los esperan para escucharlos en la multitud de un escenario nuevo, para volver a sentir a Cuba bajo sus pies y en las voces de estos músicos que pueden cantarse a ellos mismos y sin saberlo también le cantan a un país a expensas.
La reunión definitiva de la banda esperemos que ocurra de una vez aunque por las condiciones del grupo y de sus propios integrantes no se trata de coser y cantar como dice cualquier hijo de vecino.
Ya que estamos, no se puede mencionar a la banda sin hablar de los que permitieron lograr que llegaran a La Habana por primera vez. Medina hace unas semanas en Madrid mencionó con un cariño de proporciones enormes a Darsi Fernández y días antes también lo hizo Alejandro Frometa, quien con Superávit estuvo muy vinculado a este colectivo y de alguna forma fue otro más desde otra perspectiva y desde otro lugar. Darsi puso el pecho y se jugó todo lo que podía jugarse en un acto de gran valentía, me dijeron con la convicción de quién quiere poner todas las fichas de la historia en su sitio. Cuba, por el momento, no vivirá otro concierto de Habana Abierta. Pero el deseo de que todos nos reunamos para guarachar en La Habana sigue íntegro y palpitante. Mientras, yo tambien recordé lo flaco que éramos en La Habana y que todavía en medio del caos se puede escuchar una estrella danzante.
