¿Sabías que James LaBrie, el vocalista de Dream Theater, estuvo a punto de terminar su carrera en la banda tras una visita a Cuba? Hoy te compartimos detalles sobre esa y otras historias curiosas.
¿Kevin quién?
Pese a que nació como Kevin James LaBrie, comenzó a suprimir el primer nombre luego de su entrada a Dream Theater, puesto que el tecladista en aquella época se llamaba Kevin Moore, y cuando Petrucci decía “Oye, Kevin, ven acá un momentico”, los dos miraban al mismo tiempo sin saber con quién era…
De la batería al micrófono
Aunque el canto siempre ha sido su pasión, James comenzó tocando la batería en su niñez e integró varias bandas con ambos roles, cantante y baterista. A los 18 años abandonó la percusión y comenzó a estudiar técnica vocal, hasta entrar en una banda de glam llamada Winter Rose. Cuando supo que Dream Theater estaba buscando un frontman, se dijo a sí mismo que por qué no y se metió en una audición con más de 200 aspirantes. Algo habrán visto, ¿no?

El vocalista colaborador
James ha colaborado en canciones de múltiples artistas de la escena del rock y el metal tales como Fates Warning, Trent Gardner, Ayreon, Frameshift, Babysteps, Eden’s Curse, Shadow’s Gallery y True Symphonic Rochestra. No es Mr. Featuring como Pitbull o Gente de Zona, pero de vez en cuando saca su temita.
Sus voces favoritas
Los cinco cantantes preferidos de James son, de menor a mayor, Nat King Cole, Rod Stewart, Ronnie James Dio, Steve Perry (Journey) y Freddie Mercury. Sobre ellos, ha dicho que cada cual sabía reinventarse a sí mismo y no interpretaban las canciones de forma mecánica, sino que sabían cambiar el color de la voz: “Freddie Mercury es mi vocalista favorito de todos los tiempos y siempre será mi mayor influencia”, aseguró en una entrevista. No es por nada, ¡pero Freddie es Freddie!
Cuba le jugó una mala pasada
¡La que estabas esperando! En 1994 James vino de vacaciones a Cuba con su esposa y sus colegas, y una noche comenzó a vomitar con sangre a causa de algo intrigoso que comió (sabe Dios qué habrá sido… ¡y más en el período especial!). Cuando regresó a Estados Unidos y fue al médico, le dijeron que sus cuerdas vocales estaban en candela y que aquello no llevaba tratamiento, solo descanso y muuchooo tiempo. Pese a que cayó en la depresión e incluso pensó en dejar la banda, James continuó cantando en las giras siguientes para no dejar embarcado al grupo, y logró recuperarse completamente para inicios del 2003. Durante ese período mantuvo todo en silencio para el público, el cual comenzó a criticarlo por el bajo rendimiento. «No quería que me tuvieran lástima», dijo en una entrevista. Acá nos seguimos preguntando qué rayos le habrán echado a la comida…
(Este texto fue publicado originalmente en Opía Magazine)
