Cuando Michael Jackson lanzó el video de “Thriller”, a finales de 1983, algo hizo clic en la cabeza de Mauricio Giraldo. Nacido apenas nueve años antes en Cartago, Colombia, el niño quedó fascinado con la música y el poder de la imagen y el sonido. De ahí, llegarían a su oído la new wave, el hard rock, el heavy metal y el eco de las escenas latinoamericanas que muchas veces cantaban en su idioma.
Poco sospechaba cuando se trasladó a Ibagué, capital del departamento de Tolima, que su mundo sonoro se seguiría expandiendo con emisoras bogotanas que transmitían lo más relevante del rock y el metal, y programas especializados como “Metal en Estéreo” y “El Expreso del Rock”. Había algo claro para él y era que quería ser locutor y periodista de rock. El primer paso concreto llegó con la televisión local en Ibagué, donde, junto a un amigo, creó el programa “La Roca”. El salto definitivo se dio cuando surgió la oportunidad de llevar ese espíritu a la emisora cultural del Tolima.
Así nació Morfosis Rock Radio, un espacio que se transmite hoy a través de la radio universitaria de esa ciudad, y que desde hace un año coloca en su parrilla un poco del rock y el metal cubanos. Hoy, en este espacio que titulamos El Backstage, conversamos entonces con Mauricio Giraldo, un radialista apasionado y amante de la música pesada. La voz que cada lunes, a las 7:00 p.m., nos invita a descubrir un poco más del universo que amamos.
¿De dónde nace el nombre del espacio?
Yo dije: «¿Cómo le pongo? No quiero caer en el mismo cliché, un programa con de rock o de metal con con un nombre fuerte”. Entonces empecé a mirar por un diccionario, creo, por internet. Y encontré que “morfosis” es lo que estudia la estructura de los seres vivos. Pues pongámosle Morfosis Rock Radio, como la estructura del rock.
Entonces creo que esta morfología sobre la música y que incide en nuestra humanidad, en nuestra naturaleza, conjugaba muy bien. Queríamos ahondar más allá del éxito de cada banda, un poquito más en la entrevista, en las crónicas. Entonces esa era la función de Morfosis Rock Radio al momento que se crea.

¿Qué significa para ti apoyar, difundir y comentar el rock y metal desde una emisora universitaria?
Algo muy importante. Yo he estado, por ejemplo, en la emisora cultural del Turismo y este es un ente más oficial, del gobierno. Y pues cada cuatro años, como estamos en una democracia, se cambia de partido político o de personas que manejan este tipo de emisoras.
Son cuestiones oficiales y estos puestos de jefe de prensa cambian cada cuatro años. Entonces no todos vienen con la misma disposición de darle libertad a la emisora en ese momento. Me pasó. A mí me sacaron. Yo duré de 2005-2006 hasta el 2011-2012. En ese período los jefes de prensa respetaron el espacio, pero llegó uno y dijo que no, que el rock no tenía cabida ahí.
Entonces salí. Y de allí pues hasta el año 2022-2023 entro a la Radio Universidad del Tolima, que es una universidad pública, manejada por el gobierno. Entonces, digamos, es más democráticamente allí, porque los estudiantes defienden estos espacios y pues como el rock está desde hace tanto tiempo, busca un lugar dentro de estos espacios culturales.
Para mí es muy importante darles cabida a todas las expresiones de lo que me encargo yo, el rock y el metal, porque son las que menos tienen voz en los medios tradicionales o privados.
En la radio universitaria se encuentra mayor diversidad cultural y mayor espacio, porque allí las personas que están integradas, sobre todo los estudiantes, la gente joven y el profesorado, pues defiende todo tipo de culturas; y todo el mundo va a tener un lugar dentro de la radio, va a ser respetado. Entonces, es más democrático y se llega a consensos, obviamente, culturales importantes y que todo el mundo tenga un espacio musical cultural.
¿Qué libertades y límites se pueden encontrar en un espacio como este?
La libertad donde yo estoy es total. Yo tengo libertad, obviamente dentro del marco del respeto, ¿no? Puedo poner cualquier género musical, no tengo ningún problema.
Ahorita de pronto pues con el mensaje sexualizado, de pronto hay que tener cuidado con algunos temas, porque sabemos que el rock también maneja unos temas bastante fuertes. De pronto en cuestiones de machismo, de sexismo. Entonces, de pronto ellos sí piden un poco que uno como como director del programa, pues procure no mostrar estos temas al aire.
Es lo único, hacen la recomendación. Y pues estamos de acuerdo en que hay veces hay unas canciones ya demasiado fuertes que si de pronto pueden llegar a lastimar a algunas personas que de pronto se sientan vulnerables por el mensaje de la canción. Son muy pocas, ¿no? Pero se procura ahí siempre.
Lo que no cabe aquí es hablar de política y de religión. Para eso está la música y allí representa el mensaje de cada artista, ¿no? Ahí pone su postura. Y de pronto las discusiones de lo que hablemos allí, pues no van a ahondar en estos temas. Obviamente el racismo está prohibido. Pero en la universidad, en la red universitaria, actualmente tenemos una libertad absoluta.

¿Cómo se decide qué suena y qué no en Morfosis, tanto en términos de música como de temáticas y enfoques?
Realmente yo lo decido. Yo tengo unos compañeros cronistas (que ahí está pues nuestro amigo Junior). Les planteo a ellos más o menos las bases: que sea rock, que sea metal y que no vaya a generar un problema: es decir, que sea muy sexista, tenga racismo, que el contexto político sea como ayudando a un candidato X.
Obviamente, se tratan temas sociales, pues están contenidos en el rock y pues esa la idea. De pronto grupos que cambien su tendencia musical, que se vuelvan ya muy tecno o muy pop, pues no suenan, porque la idea es darle espacio realmente al rock y al metal, no a la fusión. Para ellos ya tienen unos espacios establecidos en otras en otras radios y en otros espacios musicales.
Eso es básicamente lo único. Queremos respetar a nuestro público que quiere escuchar netamente rock, netamente metal. Si de pronto esta fusión si tiene más de rock y de metal, pues va, obviamente, va. Obviamente un Santana suena, de pronto esa agrupación Puya (de Puerto Rico). Básicamente eso.
¿Qué responsabilidad siente un programador de rock hoy?
Pues, hermano, básicamente la responsabilidad de programar rock hoy en día es mostrar esas bandas, tener yo la absoluta seguridad que debo darle apoyo a estas agrupaciones de rock y de metal. Porque muy pocos la tienen dentro de sus redes.
Yo tengo un público ya constituido al cual le gustaría saber un poco más qué es lo que pasa alrededor, ¿no? De su ciudad, qué agrupaciones están saliendo. Entonces, procuro que suenen las agrupaciones e invitarlas al programa para hacer una entrevista y conocer su postura musical, su filosofía. Es como estar pendiente de la movida, de lo que está pasando, y lo que está pasando relevantemente dentro de la industria musical mundial, pero sobre todo enfocado en el rock y el metal. Siempre procurar que el rock y el metal verdadero, real, que mantiene una estructura de bajo, guitarra, sea la que predomine dentro de la programación.
Nos toca mirar en detalle las fusiones, las nuevas tendencias, porque nos están vendiendo ya. Están mezclando reggaeton, hiphop con rock y dicen que es metal. Entonces parece que quieren meterle esa música al público más tradicional, digámoslo así, al que ha sido fiel al género… y, claro, yo casi que no estoy de acuerdo con eso.

Pónganle otro nombre, las etiquetas a veces son molestas, pero así identificamos qué es lo que queremos. Porque muchos de nosotros sabemos al conocer el estilo musical de la banda si nos queremos quedar para ver qué tal es la propuesta.
¿Qué lugar ocupan el rock y el metal latinoamericano en el proyecto?
Siempre es importante. Yo siempre pues he querido conocer obviamente y darles difusión a las bandas del rock latinoamericano. Por eso mismo hablamos de rock cubano en tu espacio. Sabíamos que Cuba tiene una tradición musical muy grande. Pero ha sido tan complicada su situación que no conocemos muy bien su música, sobre todo en materia rock. Sabemos de salsa, de son cubano, pero del el rock y el metal muy poco.
Por eso está nuestro amigo mexicano Isaac Wilde que hace su sección donde nos muestra algo de la cultura rockera y metalera allá en este país. Y pues tuvimos también a un loco argentino hablando de esas influencias que nosotros tuvimos tanto en los 80s, parte de los 90s. Entonces sí, sí es muy importante y procuramos pues que estas tendencias estén presentes en nuestro programa de Morfosis Rock Radio.
¿Qué escenas te parecen hoy especialmente vivas o subestimadas?
La sudamericana. Por ejemplo, Colombia es fuerte, Chile, Brasil. En Ecuador, allá donde estás, están haciendo unos festivales bien interesantes y todas estas bandas ya legendarias, bandas de los 50 años para arriba, buscan mucho Sudamérica. Yo he entrevistado a varias y nos dicen: «El público sudamericano es muy entregado, sobre todo el argentino, el colombiano, el chileno». Y me imagino que hablan de estos tres porque es donde más visitan.
Yo creo que subestimada la peruana. Estaba leyendo el otro día y conocí un amigo de allá. Nos enseñaba también algo de la escena peruana de los 70s, cómo hacían progresivo, cómo unificaban ya de allá de época sus ritmos autóctonos indígenas con el rock, el progresivo y el hard rock.
Hay que analizar esas escenas que, hombre, estamos geográficamente cerca en el mapa; pero siempre estamos muy desconectados… Entonces, yo creo que hay que conectarse más, ¿no?
¿Cuáles son los desafíos que enfrenta hoy una radio o programa dedicado al rock?
Yo creo que hoy en día es el factor económico. El programa hoy en día no tiene sustento económico. Hay algo verbal entre Morfosis y la directiva de la radio. Ellos me dan, obviamente, un sitio, los equipos, y yo pongo mi parte profesional, periodística, mi conocimiento y parte de mi colección personal física al servicio de la cultura. Y pues es un ganar-ganar ¿no? Pero obviamente el programa tiene unos gastos.

Para uno llegar más lejos se necesitan, por ejemplo, equipos, y pues la universidad tiene unos, pero faltan otros para cubrir eventos por fuera de nuestra misma ciudad. A veces no hay presupuesto. Se puede vender como una especie de pauta publicitaria, pero es muy económica, porque obviamente no somos una emisora de lucro. Es una emisora pública y pues la publicidad es muy económica y veces no nos genera los réditos económicos mensuales esperados.
Esto como le hemos dicho a muchos amigos que nos colaboran en Morfosis, se hace por pasión, ¿no? Y por divulgar un mensaje y para que nuestra música no quede allí, estancada en un sitio.
De pronto, en esa parte, el gobierno —además de los incentivos culturales que ya existen— podría ampliarlos más, porque muchas bandas se han beneficiado. Las agrupaciones musicales, de cualquier género, cuando presentan un proyecto y logran aprobarlo, reciben un presupuesto asignado. Y, bueno, con eso pueden desarrollar su proyecto musical, grabar y sacar su música.
Ahora mismo lo que más hay son los podcasts, ¿no? Entonces se habla sobre el artista o sobre alguna temática específica dentro de un proyecto. Pero, digamos, programas musicales como tal, no… no hay un apoyo así. Y yo creo que la radio pública debería tener ese respaldo, esos incentivos, para poder sostener más esos espacios musicales.
Porque, del resto, los contactos están. Uno puede, por ejemplo, enviar un correo al jefe de prensa de un festival en Ecuador o a Rock al Parque, pero trasladarse genera unos costos que hoy en día son bastante altos. Yo creo que ese es el principal desafío que tenemos, porque la información está, hay que saber buscarla, y también están los contactos. Ustedes los cronistas, los que tenemos en México, en Ecuador, o incluso aquí mismo. Entonces, el desafío que yo veo es el tema económico, para que todo esto pueda seguir siendo sostenible en el tiempo.
¿Consideras que sigan siendo el rock y el metal una forma de resistencia cultural?
Sí, claro. El rock es resistencia cultural desde que nació. Pero nació porque había una inconformidad en aquella época. Somos, venimos de ahí. Somos personas, de pronto, de escasos recursos económicos. Pertenecemos a unos barrios vulnerables, a unos barrios complejos, a unas situaciones económicas adversas.
Vivimos en países en los que la corrupción, la violencia, están presentes en cualquier esquina. Casi siempre uno ve que todos los músicos vienen de un ecosistema, por llamarlo de alguna manera, en donde pues realmente no se vive cómodo. Entonces, un modo de hacer resistencia y obviamente hacer una catarsis es crear música, por ejemplo. Y bueno, lo que se ve y lo que se vive es tan fuerte, tan directo, que no puede sonar tan suave, tiene que sonar con distorsión, con fuerza, con poder, con unas baterías endiabladas, bien contundentes.
Entonces, sigue siendo sigue siendo resistencia cultural. Lo va a ser siempre. Siempre va a salir una agrupación nueva porque la desigualdad, la corrupción y la violencia no han parado.
¿Qué te gustaría que Morfosis dejara como huella?
Bueno, la huella que quiero dejar es el programa. Es toda la música que estamos presentando allí. La música underground de muchas partes, de bandas de muchas partes del mundo. De bandas a las que le es complejo sonar masivamente en algunos medios.
Entonces, ser esa ventana de muestra para una población sobre todo universitaria, que es el enfoque de la Radio Universidad del Tolima. Esa sería la huella: dejar el programa de radio, las entrevistas, para que sean ejemplo para otras personas. Que sirvan de aliento y también que sirvan de inspiración para crear, hacer música, hacer también programas de radio. Que la gente entienda que un programa de radio no solamente es llegar y programar música de manera digital, sino que se puede también hacer la parte de las entrevistas, cubrir los eventos, mostrar toda una escena cultural que tiene poca difusión.
