
Descrito por el periodista y crítico Joaquín Borges-Triana como uno de los mejores álbumes de metal cubano, Carpathian Tales, de los holguineros Mephisto, regresará 24 años después. Gracias a la voluntad de la banda por rescatar su historia y al apoyo de la disquera estadounidense Brutal Records, la nueva versión del LP (porque sí, hay novedades) estará disponible desde el próximo 8 de marzo.
En vísperas del lanzamiento y a propósito del remake en video del clásico “Symphony of Wolves”, converso con Alexander “La Mole” Parra, guitarrista y director de Mephisto, y artífice de buena parte de la producción metalera en el oriente de Cuba. Si hablamos del lanzamiento en camino, la pregunta inicial no podía otra:
¿Por qué volver al Carpathian Tales?

De hecho, estoy rescatando todas las grabaciones que hice en la década de los 90, e incluso las posteriores, ya que en esas etapas no existía la tecnología necesaria para una buena calidad de sonido (por lo menos en Cuba); así que actualmente esos demos son inaudibles. El Carpathian… se sale un poco de esa categoría; se escucha bastante bien, pero esas grabaciones son imposibles de publicar por alguna discográfica. Por otro lado, si se hubieran grabado por pistas separadas se pudiera hacer una remezcla, pero tampoco es el caso.
Mi objetivo es utilizar la tecnología actual para rescatar toda mi obra con la calidad óptima para que las nuevas generaciones puedan escucharla en las plataformas digitales y otros formatos como CD, vinilo, etc. Los originales quedan como piezas de museos para coleccionistas e historiadores.
En la cuarentena regrabé los demos de Destrozer, Dying Forest, Primacy, Gore Encyclopedia (antes, Jeffrey Dahmer), y ahora sí cualquiera los puede escuchar sin hacer una mueca de disgusto por el mal sonido. De paso, he aprovechado la oportunidad para arreglar muchas cosas y modernizar otras. En cuanto a Mephisto, a partir de la grabación del concierto con la Orquesta Sinfónica de Holguín, que derivó en el DVD Monumental Rising From the Ashes (Bis Music, Cuba, 2016) y el CD Reborn from Ashes (Concreto Records, México, 2017), se evidenció que ya la banda necesitaba un repertorio conservado en grabaciones de calidad.
Por ello reuní temas que se han grabado de manera desordenada en demos de pésima calidad, e incluso rescaté la trilogía Creation of the Magnificent, cuya grabación original es inaudible, y conformé el álbum Pentafixion (WormHole Death Records, Italia, 2021).
El resultado fue un CD con muy buena calidad, lo suficiente para que la discográfica italiana la publicara, y actualmente se encuentra a la venta en Amazon. Eso te enseña que rescatar, regrabar y modernizar temas grabados con calidad inaudible es una buena idea y una forma de redimir tu obra.
Ya que enfatizas tanto en el sonido, ¿cómo ocurrió el proceso de producción del Carpathian Tales original?
Era una época en que solo el Estado cubano tenía estudios de grabación, pero nos enteramos que en Santiago de Cuba había un trovador llamado José Aquiles, que tenía un estudio privado y con permiso para comercializar. Se le podía pagar con cheques, así que solicitamos la ayuda de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) para el pago de esa grabación. Mandamos a buscar a Raúl Nápoles para el sonido; y Ringo, el baterista del grupo santiaguero Zenda, nos prestó la batería.
Recuerdo que ya existía la tecnología digital y se grabó en el Cubase: el estudio tenía todas las condiciones, salvo monitores. Nuestro gran error fue no haber recogido la grabación por pistas, porque hoy día lo hubiera podido remezclar y remasterizar, y no regrabar, que es lo que he hecho. Pero el que no sabe es como el que no ve, así que cometimos ese error. Otro factor para hacer del Carpathian… una nueva grabación es que remodelé las letras (aprovechando la buena dicción del inglés de Kevin Chaperón) para respetar los textos a detalle, cosa que no sucede en la grabación de la época. Así, cualquiera podrá seguir las letras mientras escucha la música.
¿Qué otros cambios tiene esta revisitación?
Otras formas de ejecución, algunos nuevos arreglos, nuevos solos, una orquesta con todo lo que lleva (cuerdas, metales, coros, viento-madera) en vez de teclados; y letras bien cuidadas. También fueron modificados el “Intro” y el “Outro”.
Me llama la atención que a pesar de que hoy se cuenta con mayores posibilidades de producción, el sonido de “Symphony of Wolves” no está completamente pulido, sino que me remite a los trabajos de inicios de siglo de Dimmu Borgir o Cradle of Filth, como si la nueva versión de Mephisto te dijera: «Salgo en el 2024, pero en realidad pertenezco a otra época». ¿Qué tan acertado estoy y qué buscaban con el nuevo sonido del Carpathian Tales?
Tampoco queríamos perder toda la esencia de la época. Fue un disco que se grabó con una idea conceptual: es un album vampírico, muy influenciado por Cradle of Filth. Los arreglos que se hicieron no buscan tapar influencias sino mejorar la sonoridad. Tu apreciación me muestra que se ha logrado el objetivo: una grabación con la calidad de sonido estándar para los tiempos actuales, sonido moderno, pero manteniendo la esencia de la época. Es como las bandas que todavía hacen death y black metal old school. Una sonoridad restaurada con los atributos de la época. Sin embargo, vas a sentir grandes diferencias de concepto cuando escuches Kybalion, el disco de temas nuevos que actualmente estamos grabando.
¿Cómo ha enfrentado Mephisto los cambios de alineación de los últimos años a la hora de producir su material?
Los cambios de alineación son nefastos, nunca hacen bien. Pero a pesar de que muchos extrañen lo que llaman la alineación “clásica” de Mephisto, la actual es la mejor que he tenido en términos de trabajo en equipo, sin que medien bajas pasiones. De hecho, creo que la maravilla que se creó con el disco Pentafixion no se hubiera podido lograr sin la alineación actual, dentro de la cual sigo considerando a David L. Nieves, que aunque se encuentra en España sigue colaborando con nosotros. Incluso antes de irse dejó las cosas hechas para los próximos dos discos de Mephisto.

¿Cuál ha sido la principal dificultad del grupo para acceder a las disqueras internacionales?
Una condicionante que no sabíamos: las grandes discográficas y las famosas, las de primer nivel, te piden compartir el 50% de la inversión del disco. Supuestamente ellos ponen la mitad y tú tienes que desembolsar una suma que siendo cubano no tienes.
Como consecuencia tienes que buscar un productor extranjero con el presupuesto en la mano para hacer este tipo de acuerdo, pero entonces te haces vulnerable a las estafas, como nos pasó con el Pentafixion; pues el Sr. Jeremy Harris corrió con los gastos de producción, pero se hizo titular del contrato (error nuestro) y se ha adueñado de todos los derechos del disco y sus regalías. Por tanto, el grupo no ha visto un centavo después de tanto esfuerzo.
Viendo ese panorama, ¿qué beneficios recibirá la banda de su acuerdo con Brutal Records?
Brutal Records es una discográfica pequeña e incipiente, por lo que no ponen como condición el compartimiento de los gastos de producción a la hora de fabricar el digipack, que es uno de los formatos en el que saldrá publicado el Carpathian Tales. En esta ocasión todos somos titulares del contrato: la firma de todos nosotros está ahí y no una persona ajena a los músicos involucrados en la grabación.
No queremos repetir el error cometido, así que el análisis del contrato fue exhaustivo y pensamos que no haya margen para la estafa, al menos hasta donde nuestra escasa visión dentro de esta isla-cárcel nos permite. Sin embargo, el hecho de hallarnos en un territorio sin jurisdicción legal en ninguna parte nos hace vulnerable a cualquier estafa, así que todavía no podemos vislumbrar el futuro.
Si bien Mephisto es considerada como banda pionera del black metal en Cuba, una parte de la comunidad seguidora de ese estilo reniega un poco del grupo, tal como lo hicieron los fans más ortodoxos con las fusiones del black metal con lo sinfónico. En ese sentido, ¿crees que Mephisto siga siendo una banda de black metal, o dicho de otra manera, le importa a Mephisto ser una banda de black metal?

Es solo fatalismo geográfico. Reniegan de Mephisto porque no les cabe en la cabeza que la primera banda de black metal y el uso del corpse paint en Cuba hayan tenido sus orígenes en el tan vapuleado oriente del país, como tampoco quieren aceptar que las bandas pioneras del death metal y el doom hayan surgido en Las Villas.
El clásico regionalismo que siempre hace fracasar todo en este país. Fue uno de los motivos del fracaso de las guerras de independencia y ha sido también el lastre del movimiento rockero nacional y el fracaso del objetivo con el que fue creada la Agencia Cubana de Rock, que cumple su finalidad de manera territorial, pero no nacional. Y a lo mejor no es el deseo como tal de los directivos de la Agencia, pero es el modus operandi del Estado en general: de concentrar la importancia y la legitimidad de todo en la capital. Esto ha hecho un daño antropológico enorme en la población, y el movimiento rockero y metalero no está exento de esto. Para los habaneros, lo que no venga de La Habana no es legítimo.
Nos gusta ser etiquetados como banda de black metal, pero musicalmente queremos ir más allá de las estrechas y limitadas fronteras del raw black metal. Siempre estoy abierto a nuevas influencias para enriquecer más nuestra música, incluso en el aspecto de las letras. En el nuevo Kybalion, salvo dos temas, me alejo del clásico satanismo y abarco ya temas filosóficos e históricos, e incluso existencialistas.
¿Qué mantiene a Mephisto activa luego de tanto tiempo? ¿Crees que tenga aún que decir o demostrar?
Por supuesto. Aparte de que Mephisto es mi mejor creación, mi obra de arte, todavía nos queda demostrar que se puede hacer muchas cosas más con el género, que las fronteras se pueden expandir en bien de la calidad musical.
¿Qué podemos esperar de la banda en este 2024?
Pensábamos publicar un remake del primer demo Seven Dead Cities y después el disco de temas de nueva composición que mencioné: Kybalion, pero ha resultado al revés. En estudio se nos empezaron a ocurrir cosas y va más adelantado el disco inédito que el remake. Le hacemos mucho caso a la musa y al desarrollo del proceso creativo.
Tratamos, además, de siempre estar a la par de la tecnología, por eso no nos limita nada el uso de la IA (como estamos haciendo para la creación de los videoclips) que alguien ha dicho de manera acertada, que es una alternativa para palear las escasas condiciones con la que contamos en este país para hacer las cosas.
No nos importa la opinión que se tenga de lo que estamos haciendo, sino la fluidez de la creación, sin barreras ni tabúes, y menos limitados a pensamientos “true” ni nada por el estilo. La ideología es el disfraz de la mediocridad, por lo que no estamos sujetos a ella.