
En algún momento de esta primavera, en un canal de Telegram que no seguía, alguien subió seis canciones de un disco titulado Wish Tricks. Era el 4 de junio de 2026, y Mr. Rabbit, un proyecto aparentemente surgido de la nada, lanzaba su álbum debut.
Casi a la velocidad del rayo me escribía por interno Alberto Torres, ex director de los extintos Scentless Nameless, y me contaba que ese era su nuevo proyecto, que esa era su nueva música, y que junto a él, codo con codo, estaba Marcos Garrido «Swillermann», quien fuera guitarrista en Rising Ravens y luego bajista en Histéresis.
Entre apagones, conexión inestable y mi larga pausa de escritura durante medio año, fue surgiendo esta conversación, que ahora aparece a modo de entrevista. En ella, el líder de Mr. Rabbit comenta sobre este proyecto, el concepto detrás de él y los desafíos de llevarlo a cabo en medio de la crisis cubana.
Scentless Nameless llegó a su final después de una etapa importante dentro de tu carrera en la escena habanera. ¿Qué ocurrió para que decidieras poner punto final a la banda y qué significó para ti cerrar ese capítulo?
Fue un golpe duro, dado que Scentless Nameless fue mi primer proyecto y uno que tuvo que terminar abruptamente por diversos factores tanto externos como internos entre los miembros de la banda. Hoy por hoy puedo decir que hemos pasado página y mantengo buenas relaciones con ellos pero siempre se me quedo esa espina clavada de lo que hubiera podido ser y hacia donde pudimos llegar musicalmente.


Después de tu etapa allí y varios años de silencio, regresas con este nuevo proyecto, Mr. Rabbit. ¿Qué necesidad artística o personal te llevó a crear una nueva identidad en lugar de continuar bajo el nombre anterior?
Scentless era un proyecto concebido entre cuatro personas. En Mr. Rabbit solo somos dos y el nombre viene de una de mis canciones y quizás (en mi opinión personal) la más importante conceptualmente dentro del universo sonoro que estábamos creando. Así que elegí Mr. Rabbit para continuar de alguna manera lo que empecé en Scentless, a pesar de haber terminado ese proyecto y seguir mi visión personal sobre cómo la música debía ser.
¿En qué momento comenzó a tomar forma Wish Tricks y cuál fue la idea inicial que dio origen al disco?
El nombre de Wish Tricks viene originalmente de lo que iba a ser el segundo demo de Scentless que era Purple Wish Tricks. Cuando empezamos Swillermann y yo a revisar las ideas descartadas que tenía y las canciones compuestas por mí, sentí apropiado que el nombre de Wish Tricks (y su significado dada las circunstancias). Iba a ser sí o sí la carta de presentación de Mr. Rabbit para todos.
Encuentro que el álbum tiene más una atmósfera entre caótica y opresiva que un género único a través del cual se pueda clasificar. Sin embargo, por ratos me topo con rastros dispersos de nu metal, metal alternativo, hasta una vibra post-hardcore/emo… ¿Cómo describirías tú mismo el universo sonoro de Wish Tricks y cuáles fueron sus principales influencias a la hora de componer?
Encuentro siempre fascinante que cada persona que haya escuchado Wish Tricks siempre me mencione algo diferente en cuanto a influencias y sonidos que logran captar. Mi principal influencia viene del metal industrial y toda la escena alternativa de los 90, que fue la música con la que crecí, además que el cine y los videojuegos forman parte importante de esas influencias. Y aunque dijera que mi música es industrial sería quedarse corto pues hay muchas otras cosas de otros géneros que forman parte de todo ese conjunto que convergen en lo que es Mr. Rabbit, además de las influencias progresivas y avantagarde de Swillermann que también entran en juego junto a las mías.
En el disco hay una combinación entre riffs pesados y grooveados, con momentos más emocionales y, como te decía anteriormente, atmósféricos. ¿Cómo trabajas el equilibrio entre la agresividad y la vulnerabilidad?
Mi compañero Swillermann y yo tenemos esta concepción de no cargar demasiado la canción y solo ponerle lo que necesita. No es que nos rompemos la cabeza tratando de dar con una fórmula mágica. Solo la trabajamos y hacemos lo que nos gusta y suena bien para nosotros.
Bajo esa idea, de acuerdo a la dirección que tenemos pensada desde un inicio de cómo debería ser la versión final terminada, trabajamos. A medida que las cosas van saliendo y cogiendo forma vamos alterando o modificando lo necesario.
El título Wish Tricks resulta bastante sugerente. ¿Qué significado tiene y qué tipo de historias, emociones o conflictos atraviesan las letras del disco?
Wish Tricks o Trucos de Deseo es un álbum conceptual hecho para ser escuchado completo desde el primer track hasta el último sin detenerse y trata sobre una persona que decide «explotar» con todo bajo una razón determinada, y lo que lleva consigo esa decisión de dejarse llevar de una manera destructiva para los que lo rodean.
Al mismo tiempo, es esa persona en particular sin poder distinguir si es real o ficción (o algo más…) lo que está atravesando.
Después de años dentro de la escena, ¿cómo ha cambiado tu manera de entender la composición y el trabajo creativo?
Wish Tricks es el primer álbum con el que he podido trabajar su concepción y desarrollo completamente, tener una idea clara desde el inicio de como debía sonar, la historia que debía contar a través de las letras, el arte que debía proyectarse… Todo eso ayudó mucho a qué las cosas fluyeran más rápido y eficientes para que Swillermann, que se encargó principalmente de la música y la producción, pudiera llevar todas esas ideas que tenía yo en mi cabeza a este plano. Sobr el restulado, estamos orgullosos y sorprendidos de como resultó ser todo.

¿Cómo resulta crear música hoy, grabar un disco e intentar sostener un proyecto en medio de la crisis que vive Cuba?
El disco tardo un año en hacerse. La grabación y producción fue hecha de manera independiente entre Swillermann y yo, en su casa. Durante ese tiempo tuvimos que lidiar con la falta de fluido eléctrico, problemas con el transporte, las complicaciones del día a día, así que fue un trabajo complejo pero a la vez divertido porque cada vez que nos juntábamos aprovechábamos el tiempo, aunque fuera breve. Estábamos enfocados y claros con la dirección que teníamos que tomar a la hora de tratar con las canciones y el disco en general, así que las cosas siempre fluyeron a pesar de los problemas.
Ahora que Wish Tricks finalmente está publicado, ¿qué te gustaría que encontrara el público en este disco y hacia dónde imaginas que puede crecer Mr. Rabbit después de este debut?
Después de haberlo terminado siento alivio con mi yo del pasado y la historia que empecé con Scentless, como una deuda que tenía que saldar conmigo mismo y los que en su momento nos apoyaron y tuvieron la oportunidad de vernos a pesar de todo los años que han pasado.
Esas canciones y conceptos que surgieron, que con el tiempo cogieron forma…. no podía dejarlos caer en el olvido. Wish Tricks es precisamente la culminacion de un deseo, al menos, uno de tantos que quisiera lograr. Espero que los que se den la oportunidad de escucharlo disfruten y puedan adentrarse en todo este universo que Swillermann y yo hicimos. En cuanto al futuro, queda ver qué pasa…
Wish Tricks solo fue la primera mitad de una historia que fue pensada para contarse en dos discos. Esta vez. esperamos no tardar más de un año en hacerlo.



