Hay momentos en la historia del rock que trascienden la música por todo lo que ocurre a su alrededor. El 25 de marzo de 2016, un Viernes Santo, Los Rolling Stones ofrecían un concierto gratuito en la Ciudad Deportiva de La Habana ante cientos de miles de personas. Se dice, incluso, que ante un millón y medio. Diez años después, aquel evento sigue siendo recordado con una palabra que, por una vez, no parece exagerada: histórico.
Como ha señalado el periodista Michel Hernández, ese adjetivo es probablemente el más justo para describir lo ocurrido aquella noche. El concierto fue uno de los puntos culminantes del llamado deshielo entre Cuba y Estados Unidos, un periodo que hoy parece demasiado lejano, casi borrado por las tensiones que han venido después. Los Rolling Stones llegaron a La Habana en un momento muy específico. Apenas días antes había visitado la isla el entonces presidente Barack Obama, en una escena impensable años atrás. Y en medio de ese contexto, el concierto estuvo incluso en duda: coincidía inicialmente con la agenda presidencial, y hubo que mover fechas, negociar, ajustar. Pero finalmente ocurrió.
Aquella noche sonaban guitarras cruzadas con ritmos políticos, culturales y simbólicos. Durante décadas, el rock —y especialmente bandas como los Stones— había sido objeto de censura, incomprensión o marginación dentro de la isla. Y eso también estaba presente en el escenario. Lo dijo el propio Mick Jagger, en su español con acento británico. “Sabemos que era difícil escuchar nuestra música. Creo que finalmente los tiempos están cambiando”. El público, visceral, ahogó la frase de Jagger con un aplauso y siguió coreando las canciones, o al menos, escuchándolas. Porque allí se unían desde el fan empedernido hasta el curioso que no quería perderse aquel evento improbable.
Para muchos, fue también un primer contacto. Para mí, fue el primer concierto de rock. Y tal vez por eso este episodio de Isla Distorsión es un poco distinto. Hoy no vamos a escuchar a una banda cubana. No vamos a rescatar una rareza del underground. Hoy vamos a volver a un momento. A una noche. A una imagen: Mick Jagger saliendo al escenario tras una voz que anuncia, por primera y única vez en Cuba: Ladies and gentleman, The Rolling Stones.
Vamos a regresar a la apertura de aquel concierto con “Jumpin’ Jack Flash”, el clásico que dio comienzo a esa noche y que quedó inmortalizado en el documental y DVD Havana Moon. Los Rolling Stones, en vivo desde La Habana. Diez años después, aunque parece que fue ayer. «Jumpin Jack Flash» como lo escuchamos los cubanos. Aquí, en Isla Distorsión.
