Hay algo profundamente llamativo y casi contradictorio en imaginar una banda de pagan metal nacida en La Habana. Un subgénero que suele evocar bosques nórdicos, niebla, frío, mitología ancestral… trasladado al calor, la humedad y el concreto de una ciudad caribeña. Y, sin embargo, para singularidades, ahí está Helgrind.
Fundada en 2012, esta banda comenzó su camino con el EP Time to Conquer y un sonido fuertemente ligado al death metal melódico con una estética cercana al viking metal. Era una etapa donde la influencia nórdica se asumía casi como canon dentro del subgénero. Pero con el tiempo, Helgrind empezó a desplazarse. Los cambios de alineación y la sed constante por descubrir nueva música y enriquecerse a partir de ella los llevaron a complejizar su propuesta.
Así lo hicieron evidente en su segundo álbum de estudio, Return to Motherland (2019), donde la banda dio el salto hacia una identidad más definida dentro del pagan metal: bandas como Falkenbach, Ensiferum, Forefather y Wolfchant sirvieron de inspiración para que Helgrind lanzara el que fuera, en su momento, el gran salto hacia el metal pagano.
Ese proceso alcanzó uno de sus puntos más interesantes con el álbum Fides Celtiberia, un disco lanzado en 2024 que rinde homenaje a las raíces españolas a través de leyendas de la península ibérica. En lugar de mirar únicamente hacia el norte de Europa, Helgrind giraba la brújula hacia otras genealogías culturales, más cercanas, más híbridas, más complejas. Era una banda cubana de pagan metal que no se limitaba a reproducir imaginarios ajenos o copiar, sino que los reinterpretaba y resignificaba, también motivada por la necesidad de narrarse a sí misma desde otros orígenes.
Hoy, la agrupación se encuentra en un hiato, al menos en los escenarios, marcado por la migración de varios de sus integrantes clave. Una historia que, a estas alturas, ya forma parte del ADN del metal cubano. Pero antes de esa pausa, Helgrind dejó piezas que siguen resonando. La canción que escucharemos hoy pertenece a un EP intermedio entre Return to Motherland y Fides Celtiberia, titulado The Tragedy of Túrin Turambar. Un trabajo grabado donde siempre, en el estudio independiente Deepblast Records, y en que la banda se adentró en otro territorio fundamental para el metal: la literatura fantástica.
En este caso, el universo de Tolkien. La historia de Túrin Turambar es una de las más oscuras dentro de la mitología del creador de la Tierra Medida. Hijo de Húrin, es un personaje marcado por la tragedia desde su nacimiento. Maldiciones, exilio, guerras, decisiones erradas… Túrin es un héroe condenado, alguien que lucha constantemente contra un destino que parece escrito de antemano, solo para terminar cumpliéndolo de la forma más cruel.
Y Helgrind la lleva al terreno del metal con una construcción sonora que comienza desde la contención: interludios hablados, cuerdas solitarias, una atmósfera que poco a poco se va tensando… hasta que estalla en la voz rasgada de Ernesto Riol y la fuerza instrumental.
Escuchemos entonces esta pieza de Helgrind, banda pionera del pagan metal en Cuba y que homenajea, como tantas otras, al maestro Tolkien. «The Tragedy of Túrin Turambar».
Aquí, en Isla Distorsión.
